La muestra reúne cerca de 2.000 kilos de calabazas de 30 cultivares diferentes, todos procedentes del huerto del Real Jardín Botánico-CSIC, y podrá visitarse durante las próximas semanas
El Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid vuelve a llenarse de colores y formas con su tradicional exposición de calabazas. La muestra, que ya está abierta al público, se ha convertido en una de las propuestas más llamativas para disfrutar del otoño en la capital.
Este año, la exposición reúne unos 150 ejemplares que suman cerca de 2.000 kilos de peso. Todos proceden del huerto del propio Jardín Botánico y pertenecen a 30 cultivares diferentes.
Los visitantes podrán descubrir calabazas de numerosos tamaños, colores y formas. Desde pequeños ejemplares ornamentales hasta otros de grandes dimensiones, la colección permite conocer la diversidad de estos frutos y algunas de sus variedades más curiosas.

Además, la gran novedad de esta edición es la calabaza de matanza, que se incorpora por primera vez a la exposición junto a variedades tradicionales y ornamentales.
Para preparar la muestra, el equipo de jardinería ha trasladado las calabazas desde el huerto hasta su lugar de exhibición. Una tarea que requiere un esfuerzo considerable, especialmente por el peso de algunos ejemplares.
De esta manera, el Real Jardín Botánico mantiene viva una de sus tradiciones otoñales. Al mismo tiempo, acerca a los visitantes la diversidad de calabazas que se cultivan en sus instalaciones.
La exposición se encuentra junto al invernadero Santiago Castroviejo y podrá visitarse durante las próximas semanas, según ha informado el Real Jardín Botánico a través de sus redes sociales.
Si buscas más propuestas para disfrutar de estas fechas en familia, descubre también nuestra selección de planes de Halloween con niños en Madrid