La espectacular floración de los almendros en Madrid anuncia la primavera

Un año más, antes de que entre de lleno marzo, hay un espectáculo que llena de vida y color algunos espacios de la capital, como el Parque Quinta de Los Molinos, donde la floración de los almendros en Madrid dan la bienvenida a la nueva estación

*Elo CC*

Antes de ser una gran capital, Madrid estuvo rodeada de huertas, campos y fincas donde los almendros formaban parte del paisaje cotidiano. Árboles resistentes, adaptados al clima seco interior, que además anunciaban algo muy esperado: el final del invierno.

Con el crecimiento de la ciudad, muchos de aquellos terrenos desaparecieron, pero algunos de ellos conservaron su esencia. Uno de los ejemplos más representativos es el Parque Quinta de los Molinos, antigua finca agrícola que hoy sigue recordando ese pasado rural.

Cada año, cuando los almendros florecen, Madrid revive un “tradición silenciosa” sin darse cuenta. Como un ritual urbano: los árboles se cubren de flores blancas y rosadas y anuncian que la primavera está cerca.

Durante unas semanas, entre finales de febrero y mediados de marzo, la ciudad se detiene para mirar hacia arriba. El color se convierte en su rasgo más llamativo, no siendo sólo estético, si no parte de su estrategia natural para asegurar la futura formación del fruto.

Fotos: AYUNTAMIENTO DE MADRID

A diferencia de otros árboles que esperan a que el clima sea plenamente primaveral, el almendro se adelanta y florece cuando aún hace frío. Esto ocurre porque su ciclo biológico está adaptado a aprovechar los primeros cambios de temperatura y de luz tras el invierno.

En Madrid hay varios sitios donde ver este espectáculo, aunque uno es el más numeroso y llamativo.

MEJORES LUGARES PARA VER LOS ALMENDROS EN FLOR EN MADRID

Parque Quinta de los Molinos: Reúne la mayor concentración de almendros de la capital y, cuando florecen, el paisaje se transforma completamente en tonos blancos y rosados. Siendo el lugar de referencia, no es el único lugar. (Calle Alcalá, 527).

Parque del Retiro, especialmente en la zona conocida como Huerto del Francés (en la zona sur del parque, cerca de la Puerta del Ángel Caído y junto al Real Observatorio).

Casa de Campo, donde hay almendros en espacios como la Senda Botánica (cerca de la puerta del Zarzón, próxima al zoo) o la Huerta de la Partida (cerca del Puente del Rey y Madrid Río).

Real Jardín Botánico, que ofrece una experiencia más tranquila

Aunque los almendros aparecen en distintos rincones de Madrid, hay lugares donde el espectáculo se vive con más intensidad. El más emblemático es, sin duda, el ya mencionado Parque Quinta de los Molinos. Allí, cientos de almendros crean un paisaje que parece sacado de otro lugar y de otro tiempo. Pasear entre sus senderos en plena floración es caminar bajo una nube de pétalos

La floración de los almendros dura poco. Tal vez por eso resulta tan especial, aunque en medio del ritmo rápido de la ciudad, este fenómeno natural nos recuerda que la belleza no siempre es permanente, y que precisamente por eso hay que aprovecharla y apreciarla cuando aparece. Basta con salir a pasear y observar cómo Madrid cambia de color, cómo el gris urbano se llena de flores, cómo el invierno se despide sin hacer ruido. La primavera empieza ahí…

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