La famosa marca amplía su oferta clásica y demuestra que las mejores torrijas de Madrid pueden disfrutarse también en un formato mini para compartir junto a sus tradicionales figuras de chocolate
Cuando se acercan estas fechas de Semana Santa, la mente viaja hacia el olor a canela y limón de nuestra infancia. Por segundo año consecutivo la empresa casi centenaria Mallorca ha decidido que las mejores torrijas de Madrid no se disfruten únicamente en solitario.
Para conseguirlo han relanzado la esperada versión en formato mini presentadas en envases perfectos para regalar a nuestros seres queridos. Así se aseguran de que ninguna mesa se quede sin este postre tan destacado de su catálogo.
Los clientes ya pueden encontrar este producto estrella tanto en sus establecimientos físicos de la capital como en su tienda online. El servicio a través de internet incluye envíos a toda la península para mayor comodidad de los usuarios.
En cuanto a los precios la torrija tradicional cuesta tres euros con setenta y cinco céntimos y la unidad de mini torrija se sitúa en dos euros. Para las grandes celebraciones ofrecen una opción ideal para compartir que consiste en la caja de doce unidades por veinticuatro euros o la de veinticuatro unidades por cuarenta y ocho euros. Toda la información detallada se encuentra en su web oficial y en sus redes sociales bajo el usuario @pasteleriamallorca.
El profundo respeto por el recetario tradicional y familiar guía a los artesanos poniendo el foco en tres pilares fundamentales que son la miga y la infusión y la fritura. Para crear la base perfecta elaboran un pan tipo brioche prensado en un molde que resulta especialmente compacto y seco para que absorba la mayor cantidad posible de líquido.

Posteriormente preparan una infusión utilizando leche fresca acompañada de ramas de canela y piel de limón. El calado de los dulces se realiza siempre con esta mezcla recién hecha y caliente para mejorar la absorción.
El último paso del proceso es determinante para lograr esa textura inconfundible que enamora a los paladares exigentes. Según detalla Pablo Moreno como Director de Producciones y cuarta generación de la familia las piezas se fríen estando muy frías. Utilizan el aceite a una temperatura altísima para conseguir que el exterior quede bien frito. Esta técnica magistral garantiza que el aceite no penetre en el interior del producto y mantenga su ligereza.
HUEVOS Y FIGURAS DE CHOCOLATE
La propuesta festiva se completa con una cuidada selección de huevos y figuras de chocolate disponibles en distintos tamaños. Estas dulces creaciones tienen divertidos diseños de conejos y gallinas presentados en variados envases. Entre las alternativas destacan la huevera y la bolsa de huevos de Pascua por doce euros cada una.
Además, el catálogo ofrece el llamativo nido de Pascua que oscila entre veinticinco y noventa euros junto a figuras de animales de siete a cuarenta y dos euros. Los más golosos pueden adquirir el huevo grande por un precio de cuarenta y dos a cuarenta y cinco euros o sorprender con el huevo gigante por ciento veinte euros.
De esta forma la marca vuelve a celebrar la llegada de estas fiestas reivindicando el valor incalculable de los sabores de siempre. Cada bocado de estas reinterpretaciones dulces se transforma en un pedazo de nuestra memoria colectiva.
Todas estas propuestas invitan a reunirse alrededor de la mesa convirtiendo cada degustación en un pequeño homenaje a la nostalgia. Es la excusa perfecta para crear nuevos recuerdos en muy buena compañía durante estos días de descanso