Nuevos espacios de cata, mejores accesos y zonas renovadas impulsan el enoturismo en cuatro pequeños municipios de la región
Madrid quiere que descubrir sus vinos sea también una excusa para recorrer sus pueblos. Seis bodegas madrileñas han renovado sus instalaciones para mejorar la experiencia de quienes se acercan a conocer de cerca sus vinos y el territorio donde nacen.
Las actuaciones se han realizado en bodegas de Cadalso de los Vidrios, Venturada, Cenicientos y Villaconejos, cuatro municipios rurales con menos de 5.000 habitantes. El objetivo es impulsar el enoturismo, fortalecer el sector vitivinícola y generar nuevas oportunidades económicas en estas localidades.
Cadalso de los Vidrios concentra tres de las mejoras. La Cooperativa Cristo del Humilladero ha renovado una sala destinada a la promoción y venta de vino. Los trabajos han incluido labores de saneamiento, limpieza y pintura para ofrecer un espacio más adecuado a los visitantes.
También se ha actuado en 4 Monos Viticultores, donde se han climatizado diferentes salas y se ha instalado una nueva estructura para una futura zona de catas. Por su parte, Pablo Morate ha renovado distintos espacios mediante trabajos de pintura y acondicionamiento.

Las mejoras llegan también a otros puntos del mapa vitivinícola madrileño. En Venturada, Viña Bardela cuenta con un acceso principal renovado gracias a una nueva solera de hormigón.
En Cenicientos, Bodega San Esteban SAT 1431 ha rehabilitado el pasillo interior, la zona de catas y el despacho de venta de vino. De esta forma, amplía el espacio que pueden recorrer los visitantes y mejora su accesibilidad.
La última de las actuaciones se encuentra en Villaconejos. Vinos y Aceites Laguna ha modernizado varias zonas abiertas al público con la rehabilitación de baños, pavimentos e iluminación, entre otros elementos.
Las obras forman parte del programa Pueblos con Vida y del convenio entre la Dirección General de Reequilibrio Territorial y la Asociación Madrid Rutas del Vino. La iniciativa ha contado con una subvención directa de más de 316.000 euros, financiada por la Unión Europea a través de NextGenerationEU.
El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha destacado el papel del enoturismo para dar a conocer especialmente los municipios más pequeños de la región. Una actividad que, además de atraer visitantes, permite generar oportunidades económicas y mantener viva la tradición vitivinícola madrileña.
Con estas mejoras, las bodegas ganan nuevos espacios para recibir al público mientras los pequeños municipios encuentran en el vino una nueva vía para atraer visitantes, crear actividad económica y poner en valor uno de los productos más ligados al campo madrileño.