Si buscas un plan para los más pequeños de la casa donde la naturaleza y los animales sean los protagonistas, no te pierdas el Safari de Madrid
¿Buscas un plan divertido, educativo y lleno de aventuras para hacer con los niños en primavera o verano en Madrid?
El Safari de Madrid es la opción perfecta para que los pequeños exploradores vivan una experiencia inolvidable en contacto con la naturaleza y los animales.
Situado en Aldea del Fresno, este parque zoológico y safari ofrece un espacio enorme donde los niños pueden sentirse como auténticos exploradores en medio de la sabana o la selva, rodeados de animales de todo el mundo en hábitats que parecen reales.

La visita en primavera y verano resulta especialmente recomendable, ya que el buen clima permite disfrutar al máximo del aire libre, ver a los animales en plena actividad y participar en las actividades y talleres diseñados especialmente para los más pequeños.
Además, en estas estaciones, el parque extiende sus horarios, abriendo desde las 10 de la mañana y cerrando a las 7 u 8 de la tarde, según la temporada, lo que da tiempo suficiente para explorar y divertirse sin prisas.
BUENA COMUNICACIÓN, ACTIVIDADES Y ZONA DE PICNIC
Para llegar, puedes hacerlo en coche, con fácil acceso desde Madrid y aparcamiento gratuito.
La entrada tiene un precio desde 18 euros para los niños y de 23 para los adultos, lo que hace que sea una opción asequible para toda la familia.
Una vez allí, los niños podrán recorrer en coche propio algunas zonas y a pie, otras, el recorrido, donde podrán ver animales como leones, jirafas, cebras, rinocerontes y elefantes en espacios que imitan su hábitat natural.
La emoción de ver a estos animales en libertad y en un entorno seguro será una experiencia que recordarán para siempre.
Además, el parque ofrece actividades educativas, talleres, shows y charlas pensadas especialmente para los pequeños, que les enseñarán sobre conservación y especies en peligro de extinción de una forma divertida y didáctica.

Después de la aventura, podrán descansar en las áreas de picnic y zonas verdes, perfectas para comer, jugar y relajarse al aire libre.
Es recomendable llevar protección solar, gorra y agua para mantener a los niños hidratados, además de ropa cómoda y calzado adecuado para caminar y explorar.
En definitiva, el Safari de Madrid combina diversión, aprendizaje y naturaleza en un solo lugar, haciendo que tanto niños como adultos vivan una experiencia única.
Sin duda, es un plan ideal para que los pequeños vivan una aventura salvaje en la ciudad, aprendiendo sobre el mundo animal y disfrutando de un día lleno de emociones y descubrimientos.