La primera añada firmada por Chema Ureta inaugura una nueva etapa en la histórica bodega Santiago Ruiz de O Rosal con un vino que respeta el legado, celebra la autenticidad y captura la esencia de Rías Baixas
Hay años que marcan un antes y un después. En Santiago Ruiz, la añada 2025 llega con esa energía especial que acompaña a los grandes comienzos. Esta cosecha abre una nueva etapa para una de las bodegas más emblemáticas de O Rosal: es el primer vino elaborado por Chema Ureta, quien asume el reto con el respeto y la sensibilidad necesarios para preservar el estilo que ha convertido a Santiago Ruiz en un nombre imprescindible de Rías Baixas.
Es, en cierto modo, el vino que soñó el fundador elaborado por nuevas manos. Santiago Ruiz 2025 mantiene intacta la esencia del proyecto original a través de un coupage de las cinco variedades emblemáticas de O Rosal. Cada una aporta una personalidad distinta y juntas construyen un lenguaje propio que habla de Galicia, de su paisaje, de su clima y de una cultura profundamente ligada a la tierra.
La filosofía sigue siendo la misma: escuchar a la viña, respetar sus tiempos y elaborar el vino con calma y dedicación. Una forma de entender el trabajo y la vida que Santiago Ruiz convirtió en sello de identidad. También permanece su icónica etiqueta con el mapa dibujado para la boda de su hija, un símbolo que, más allá de la imagen, funciona casi como un manifiesto de autenticidad.

Cuando alguien trabaja desde la emoción, el resultado se percibe. Y eso ocurre con Chema Ureta y esta nueva añada. Tras más de veinticinco años de experiencia como enólogo en Rías Baixas, llega precisamente a la bodega que lo empezó todo para él. Lo vive como un privilegio y afronta esta nueva etapa con una intención clara: llegar a las personas de una manera honesta y sencilla, haciendo vinos que se disfruten y se compartan.
La naturaleza también puso su carácter en la cosecha 2025. Después de un invierno y una primavera cálidos y lluviosos, la viña brotó con buenas perspectivas. Aunque abril y mayo estuvieron marcados por una importante presión de mildiu, el escenario cambió radicalmente con una de las primaveras y veranos más secos y calurosos que se recuerdan. Las altas temperaturas y la ausencia de lluvias durante meses permitieron una floración excelente y una vendimia con un estado sanitario excepcional.
El resultado es un vino que transmite equilibrio y personalidad desde la primera copa. De color amarillo pajizo con reflejos verdosos, Santiago Ruiz 2025 despliega una expresión aromática compleja donde aparecen cítricos frescos, notas florales, matices frutales, recuerdos herbales y una mineralidad muy definida. En boca destaca por su frescura, una acidez viva y un final largo con sutiles notas salinas que evocan claramente el carácter atlántico.
Santiago Ruiz es, al fin y al cabo, una historia de amor hacia una tierra y una familia. Desde 1984, la bodega ha defendido una forma de elaborar vino que refleja el paisaje donde nace. Su fundador, ya jubilado cuando decidió emprender esta aventura, apostó por dedicarse a aquello que verdaderamente le emocionaba: crear vinos capaces de expresar la identidad de su región. Cuatro décadas después, esa emoción sigue embotellándose en cada nueva añada.
P.V.P.: 15,50 €.