La formación especializada en viticultura y enología gana peso en la Comunidad de Madrid con el respaldo institucional y el apoyo técnico del IMIDRA, clave para garantizar el futuro del sector agrario.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha visitado las instalaciones de la Escuela de la Vid, un centro de referencia en la formación agraria que cada año prepara a cerca de 500 futuros profesionales del sector.
Durante su visita, Novillo destacó el “alto nivel de enseñanza” impartido en este centro y felicitó tanto a su equipo docente como a sus responsables por su compromiso con la excelencia educativa. Asimismo, animó a los alumnos a aprovechar al máximo esta etapa formativa y a desarrollar su carrera profesional dentro de la región, contribuyendo así al fortalecimiento del tejido agrario madrileño.
El consejero también subrayó la importancia estratégica de este tipo de iniciativas en un contexto marcado por las dificultades en el relevo generacional en el campo. En este sentido, puso en valor el papel de la escuela como motor de atracción de talento joven hacia el sector primario.
Ubicada en la emblemática Casa de Campo, la Escuela de la Vid se consolida como un enclave formativo clave para el desarrollo de competencias en viticultura y enología, adaptadas a los nuevos retos del sector.
EL PAPEL DEL IMIDRA
Un papel fundamental en este proyecto lo desempeña el IMIDRA (Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario), que aporta el conocimiento técnico de sus expertos, especialmente en el manejo del viñedo urbano, un ámbito cada vez más relevante en entornos periurbanos.
Además, el IMIDRA facilita a la escuela variedades de vid de fácil adaptación, lo que permite a los alumnos trabajar con materiales adecuados para las condiciones locales. Esta colaboración se extiende también al ámbito práctico, ya que los estudiantes realizan estancias en las instalaciones del instituto, donde adquieren experiencia directa en viticultura, enología y laboratorio alimentario.
Con esta sinergia entre formación e investigación, la Comunidad de Madrid refuerza su apuesta por un sector agrario más innovador, sostenible y preparado para afrontar los desafíos del futuro.