Los agricultores llegan al Día Internacional del Cereal con incertidumbre

Los productores alertan de una campaña del cereal en Madrid difícil por el encarecimiento de los insumos, la caída de los precios y las posibles lluvias

La celebración del Día Internacional del Cereal, este 7 de marzo, llega en un momento de profunda preocupación en el campo madrileño, especialmente entre los agricultores cerealistas, que conforman una parte significativa de la producción agraria regional.

La principal inquietud radica en los elevados precios del abono y el gasóleo, junto con una caída de las cotizaciones del cereal, que hacen temer rentabilidades muy ajustadas o incluso negativas para muchos agricultores en la campaña actual.

Las condiciones climáticas —con lluvias que podrían afectar negativamente al grano— añaden un factor de riesgo adicional en el ciclo de cultivo que ahora se encuentra en pleno crecimiento en el cereal de invierno y próximo a entrar en la fase de madurez de cara a la siega de verano.

Fotos: COMUNIDAD DE MADRID

Aunque no hay estimaciones oficiales específicas de la Comunidad de Madrid, el cereal de invierno —principal cultivo cerealista— avanza en su ciclo y, con la primavera, se acerca a la fase de llenado del grano, momento en el que las condiciones meteorológicas influirán decisivamente en la calidad y cantidad final de la cosecha de verano.

MANIFESTACIONES BUSCANDO APOYO

La tensión social del sector ha quedado patente en las movilizaciones recientes convocadas en Madrid.

A finales de enero y durante febrero, agricultores y ganaderos salieron a las calles en diversas protestas y tractoradas para reclamar un marco más justo para la agricultura. Entre las acciones destacadas, una multitudinaria manifestación con cientos de tractores y miles de agricultores se celebró en Plaza de Colón a mediados de febrero, denunciando la futura reducción de fondos de la Política Agraria Común (PAC) y el acuerdo comercial de la UE con Mercosur, que, a su juicio, generan competencia desigual y presión a la baja en los precios de los productos agrarios.

Otras concentraciones, con presencia de organizaciones agrarias como ASAJA Madrid, UPA, UGAMA y COAG, tuvieron lugar en la Puerta del Sol a finales de febrero, donde los agricultores denunciaron tanto los efectos del tratado con Mercosur como la creciente carga burocrática y los daños provocados por fauna salvaje, subrayando la difícil situación económica en la que se encuentra el sector cerealista regional.

Con la campaña de cereal en plena fase de crecimiento y acercándose a la floración y llenado del grano, los agricultores siguen vigilando la evolución del clima, los costes de insumos y las cotizaciones en los mercados, confiando en que las condiciones finales permitan una recolección rentable y sostenible para mantener la viabilidad de sus explotaciones.

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