Este año se consumirán más de 400.000 piezas de la corona de La Almudena, el postre que une tradición sabor y devoción
Cada año en noviembre, los madrileños se preparan para celebrar a su patrona con un dulce que ya es símbolo de identidad. La corona de La Almudena se convierte en protagonista de escaparates y mesas familiares, con su forma redonda y su relleno generoso. Este año se espera que se consuman más de 400.000 piezas artesanas en toda la Comunidad de Madrid.
Creada en 1978 por el Gremio de Pasteleros de Madrid, la corona de La Almudena nació como homenaje a Nuestra Señora de La Almudena. Desde entonces, se ha convertido en una tradición que se repite cada 9 de noviembre, día de la festividad.

En su interior no hay frutas escarchadas ni agua de azahar, lo que la diferencia del clásico roscón de Reyes. En cambio, se rellena con nata montada crema pastelera o trufa para conquistar todos los paladares.
Este año, el Gremio de Pasteleros, reunido en Asempas, ha organizado un concurso para elegir las mejores coronas entre las pastelerías artesanas madrileñas. El certamen busca destacar la excelencia y creatividad pastelera de los maestros que mantienen viva esta tradición. La corona de La Almudena no solo es un postre, es una expresión de cultura y devoción.
MASTERCLASS DE PASTELERÍA MALLORCA
Muchas pastelerías adornan sus coronas con una figurita de la Virgen, símbolo de respeto y fe. Para quienes deseen aprender a elaborarla, Asempas ofrece una masterclass impartida por los maestros Jacobo y Pablo Moreno, de Pastelería Mallorca. El vídeo está disponible en redes sociales y en su canal de YouTube, donde se explica el proceso paso a paso con pasión técnica y tradición madrileña.

La corona de La Almudena es más que un dulce: es una celebración compartida, una receta con historia y un gesto de cariño hacia la ciudad. En cada bocado se saborea el legado de generaciones de pasteleros que han convertido este postre en un emblema de Madrid. Así, cada noviembre, la capital se llena de aroma a mantequilla y azúcar, y de orgullo madrileño en forma de corona.