La nueva temporada navideña llega con una receta impecable, una presentación renovada y una experiencia completa que sitúa al de El horno de Babette como uno de los mejores roscones de Madrid porque el centro del trabajo artesano define al obrador
En plena campaña navideña, El horno de Babette presenta su producto más esperado, un Roscón de Reyes creado por su fundadora Bea Echeverría que se ha consolidado como uno de los mejores roscones de Madrid gracias a su miga exquisita, su sabor profundo a tradición y una elaboración lenta y cuidada que respeta la esencia del roscón clásico desde el amasado hasta el último reposo.
El proceso comienza con un amasado pausado que permite desarrollar la masa antes de incorporar mantequilla, ralladura de cítricos y un toque de agua de azahar Luca de Tena, una combinación que se deja reposar para potenciar aromas y matices mientras la masa evoluciona con delicadeza hasta ser enmoldada en un formato que favorece una miga especialmente tierna y placentera.

La presentación vuelve a ser protagonista con una caja ilustrada por Carlos Buendía, que repite diseño tras el éxito del año anterior y que transporta a un universo cálido y navideño donde los guiños al trigo y a la artesanía acompañan la experiencia desde el obrador hasta la mesa, reforzando el carácter emocional del producto.
Como detalle final, la sorpresa del roscón de este año ha sido creada por la alfarería vallisoletana Mibako, conocida por sus piezas de belén, aportando un toque artesanal que pone en valor el trabajo hecho a mano y convierte cada roscón en un regalo especial para compartir con los seres queridos.
PROCESO A LA VISTA EN SU NUEVO ESTABLECIMIENTO
La temporada llega además con una novedad destacada: la apertura de una nueva tienda con obrador propio en Las Tablas, un espacio donde el público podrá ver cómo se trabaja la masa a mano, a la vista, siguiendo la filosofía de transparencia que El horno de Babette defiende desde sus inicios y que dignifica el oficio panadero.
El roscón estará disponible desde el 21 de noviembre y hasta después de Reyes en todas las tiendas de la casa, incluido el nuevo establecimiento de Las Tablas, ofreciendo formatos como el roscón de 550 g o la opción al corte, una propuesta que permite disfrutar del producto a medida y que mantiene viva la tradición más dulce de la Navidad madrileña.