El Laboratorio de Genotipado de Vid del IMIDRA consigue la primera acreditación de España para identificar variedades y portainjertos mediante análisis genéticos
Una vid puede esconder mucha más información de la que parece. Madrid ya cuenta con el primer laboratorio acreditado de España capaz de identificar variedades y portainjertos de vid mediante su ADN. Una herramienta que permite conocer con mayor precisión el material vegetal con el que se trabaja.
El reconocimiento ha llegado al Laboratorio de Genotipado de Vid del IMIDRA, situado en la Finca Experimental de El Encín, en Alcalá de Henares. La acreditación ha sido concedida por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC). Además, cumple con la norma UNE-EN ISO/IEC 17025 y garantiza la calidad y fiabilidad de los análisis.
Pero ¿cómo se puede saber qué variedad de vid tenemos delante mirando su ADN? El proceso comienza con el análisis del perfil genético de cada muestra. Después, los investigadores comparan los resultados con las referencias disponibles.

Para ello utilizan la Colección de Vides de El Encín y el Catálogo Nacional de Variedades Comerciales de Vid. De esta forma, pueden determinar si el material analizado coincide con alguna variedad registrada o si es desconocido.
Es, en cierto modo, un DNI genético de la vid. Una herramienta que permite despejar dudas y saber con mayor precisión qué variedad está creciendo en el viñedo.
Además, su utilidad no se queda dentro del laboratorio. Los análisis pueden ayudar a viveros, viticultores, bodegas, mejoradores, organismos públicos e investigadores. Todos ellos pueden conocer con mayor precisión la identidad y el origen de las variedades con las que trabajan.
La Finca Experimental de El Encín tiene un papel fundamental en este proceso. Allí se encuentra la colección de vides que sirve como referencia para comparar los perfiles genéticos obtenidos. Así, los investigadores pueden avanzar en la identificación de las muestras.
Con este nuevo reconocimiento, el IMIDRA suma ya seis laboratorios acreditados por ENAC. En El Encín también se encuentran el Laboratorio Alimentario y el de Sanidad Vegetal.
A ellos se suman otros tres en el CENSYRA de Colmenar Viejo. Son los laboratorios de Control Lechero, Reproducción Animal y Análisis Genético.
Madrid refuerza así la investigación y la innovación aplicada al sector agrario y alimentario. El objetivo es poner la tecnología al servicio de la producción y de la calidad de los productos madrileños. Porque ahora, cuando haya dudas sobre una vid, su ADN también tendrá algo que decir.